Fin de semana en el Delta del Ebro

Una de mis pasiones es viajar cerca. Por que con el tiempo y viajes de larga distancia a las espaldas, me doy cuenta que tenemos lugares maravillosos más cerca de lo que imaginamos. Esa necesidad de huir, de ir lejos, a buscar lo que parece que no tenemos. No subestimo para nada esos grandes viajes, que he hecho, y seguiré haciendo cuando la vida me lo proponga. Pero es cierto que poder viajar cerca es maravilloso. Mucho menos cansado, y a la vez alimenta inmensamente el alma, por que sabes que todo aquello que has descubierto puedes volver a encontrarlo sin demasiado esfuerzo, cuando quieras.

No por ser un viaje cercano estaba menos programado. Hacia tres meses que mi amiga Letti y yo habíamos reservado en el albergue de Deltebre nuestra “suite”. Pensábamos que dormiríamos con más gente y un baño común, y por contra, nos encontramos con una habitación privada con baño incluido. Para nosotras, un lujazo! Así que ganas no faltaban de que llegara ese finde!

Realmente no programamos nada. El día antes de salir contactamos con un ceramista del que nos habían hablado, y quedamos con él para el domingo. El resto, lo dejamos en manos de la vida. Hasta el atasco en la autopista que se generó en protesta al encarcelamiento de presos políticos en Catalunya. No nos importó ni molestó el atasco. Nos sirvió para hablar de muchas cosas que en el día a día a veces no llegas a poder compartir. Y como no habíamos programado, no nos estabamos perdiendo NADA!

La ruta que nos propuso la vida: Platja dels Eucaliptus, Far de Fangar, Deltebre, Riumar, Hermita d’Ulldecona, Castell d’Ulldecona, Oliveras milenarieas, terrisaire de Galera y una comida de lujo en el Restaurant de Galera.

La última comida sería la única que no llevaríamos con nosotras. No sabíamos donde acabaríamos. Sólo sabíamos que necesitábamos un menú vegetariano, sentarnos y que no nos vaciaran la cartera. Pues lo encontramos. Restaurant Can Joan. Nos trataron super bien, la comida super rica, y aun nos reimos del precio! Fantástico!

Estas pequeñas escapadas, me dan la vida. Me conectan con la naturaleza, con la esencia de la vida. Como mi trabajo con los bebés. Agradezco muchísimo la compañía de Letti Nunny. Es sencillamente perfecta. Me contagia su paz, su parte ecologista y de conciencia con el plástico, los animales, etc… Nos dejamos espacio. Tanto hablamos horas como nos quedamos calladas sin cuestionarnos. Nos entendemos en eso de dejar fluir, y encima, le gusta despertarse de noche para ver como sale el sol, donde quiera que estemos.

Podria explicaros mucho más sobre este pequeño viaje, pero creo que las imágenes explican mucho más que las palabras. Os animo a descubrir nuestro maravilloso planeta cercano. Con ganas de la próxima escapada. Dónde y con quien será? Ni idea! Lo que tengo claro es que será en furgo…. Más noticias, en breve.

Enjoy the pics!

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