Una de las cosas que más me gusta de hacer sesiones de fotos a personas que no son modelos profesionales, es todo lo que significa para ellos la sesión. Las sesiones fotográficas se convierten en recuerdos inolvidables, además de grandes terapias. Y es que a veces las personas nos vemos según nos sentimos y no según como somos.

La vida me ha dado la peculiaridad de ser una persona hipersensible, lo cual a veces me complica la vida pero otra me la facilita. En el caso de los reportajes fotográficos me ayuda a captar esa parte escondida de la persona, que a veces ni ellos mismo creen tener. Cada persona es especial, y considero mi trabajo, ser capaz de poder llegar a ese ángel.

Las mujeres tenemos algo especial, una sensibilidad y sensualidad infinita. Una sesión bodouir es una oportunidad única para explorar el lado femenino y sexy que a veces llevamos escondido. Se trata de sesiones dobles, como suelo decir. La modelo se lleva no sólo unas fotos sino una experiencia. Después de la sesión, la mujer ya no va a poder ser la misma que antes de tomarse las fotos. La experiencia es brutal. A veces digo que es más efectivo una sesión de fotos que varios meses de terapia.

 

Un buen regalo para los 30, los 40 o los 50

 

Cuanto más años pasan, más mujeres somos. Más maduras, atrevidas, locas, y con mucha más experiencia. Regalarse una sesión de fotos en una fecha especial como son los 30, los 50 o los 50 años, es una idea maravillosa. Y si pueden ser las 3 décadas mejor. No importa si te lo regalan o si te lo regalas. Tienes que hacerlo. Guarda en la memoria, para siempre, la mujer que eres, que has sido y que serás. Te animo a que te hagas una sesión boudoir.

Si durante el 2018 la modelo cumple 30, 40 o 50 años, tendrás un 30%, 40% o 50% de descuento en tu sesión.

Te espero en mi estudio con la maleta llena de maravillas románticas y muy sensuales.

No more excuses!!!!!

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