Un mini reportaje fotográfico de Fuerteventura. Una Isla con más de 150km de playas de arena blanca y aguas turquesas, donde descubrir inmensos paisajes naturales y compartir el carácter abierto de sus gentes. Un lugar donde practicar un sinfín de actividades en las mejores condiciones.

Una semana fue muy poco para descubrir la isla, y más cuando viajas con niños. Hacer fotos se convierte en todo un reto. Pese a todo, la belleza de la isla hace que las fotos salgan solas. Grandes contrastes de playas de arena blanca y aguas cristalinas en las lagunas, a grandes olas y dunas a pocos metros.

Paraiso de surfistas, Fuerteventura se caracteriza por los vientos fuertes y las buenas temperaturas durante todo el año. Sin duda un lugar, donde volvería. De hecho, no creo que tarde en volver. Mi cámara pide un reportaje “como Dios manda”, explorando todos los rincones de la isla cargada con una mochila y poco más. Viviendo intensamente la esencia de Fuerteventura a través de mi cámara.

Aquí os dejo alguna de las fotografías de recuerdo de ese mini viaje de vacaciones a una de las islas más bonitas de las Canarias.